TRES RAZONES POR LAS CUALES DEBERÍAS ESTABLECER METAS

TRES RAZONES POR LAS CUALES DEBERÍAS ESTABLECER METAS 1

Hacer metas es uno de esos conceptos de los cuales todo el mundo parece estar de acuerdo en que es importante; sin embargo, la mayoría no hace.

Es como hacer la lista del supermercado.

Una sale muy dispuesta pensando: “necesito: pan, mayonesa y queso” y termina trayéndose hasta pegamento para pintar el jardín (que por cierto no tienes) menos el fulano queso. En fin, a veces terminamos comprando lo que no estaba anotado.

¿O dime si en esta novela soy la única desordenada?

Lo cierto, es que conozco muchas mujeres con sueños que quieren lograr, pero no ven cómo las metas se pueden utilizar como escalera hacia esos sueños.

Se los va llevando el tiempo.

El detalle guapa, es que éste no arregla relaciones, no aconseja en horas de confusión, no hace llamadas telefónicas para manejar conflictos ni mucho menos levanta negocios.

Tu crecimiento depende de tus actividades, tu marca necesita de tu compromiso. Los clientes necesitan de tu interés.

¿Cómo se hace? Metas claras.

Hablo de esas pequeñas acciones que tienen el poder de ponernos de regreso en la carrera, o de hundirnos para siempre en la amargura.

Voy a ser honesta, esto solía ser una enorme debilidad mía. En lugar de fijar metas, hacia resoluciones.

Una resolución es algo que “resolvemos” hacer, pero que no ha definido un resultado deseado. Es decir, cosas como “voy a lanzarme con mi sitio web” sin estrategias de cómo se haría, o de cuál sería el resultado que yo quería lograr si la escribía.

¿Resultado? Cero en la boleta para Melina Garrido.

Era más como una ilusión o algo que veía a futuro y la mayoría de las veces, nunca pasaba de ser un simple deseo en conversaciones con amigos o colegas, y terminaba seguro en el baúl de los recuerdos.

Hasta que un buen día me propuse a llevar a cabo una verdadera y contundente resolución.

Una resolución se convierte en un objetivo una vez que defina el resultado deseado.

Recuerdo cuando me lo planteé: “Antes del primer semestre del año Melina, debes tener escrito en borrador las secciones de tu sitio web” había un objetivo por lograr.

Faltando tres meses me puse una tarde y las saqué de golpe. Obviamente no fueron ni remotamente el resultado, pero ya tenía una meta que cumplir.

Luego tuve que elegir la foto que acompañaría las secciones, los titulares, y estructura. Empecé a plantearme qué decir en cada área y me dio más ánimos para continuar.

Y esto si es lo bueno de la fijación de metas. No sólo nos ayuda a ser más productivas, también pueden ayudarte a crear una hoja de ruta de tu proyecto, para sacar el máximo provecho en lugar de perder el tiempo.

Ahora bien: ¿POR QUÉ RAZONES DEBEMOS TENER METAS?

Porque es una responsabilidad:

Si no tienes metas para tu negocio, ya has decidido dejar que otras personas lo manejen.

Cuando no decides de ante mano lo que es importante, dejas que otros decidan y a la larga, terminas desperdiciando tal vez dinero, esfuerzo y el tiempo porque no has aclarado efectivamente cómo quieres crecer.

Son declaraciones:

Las metas son declaraciones que nos indican el punto final que deseamos alcanzar nuestro negocio. Esto parecería a primera vista muy obvio, pero en la práctica no lo es.

Cuando me siento con algunas asesoradas y a la primera les pregunto cómo desean crecer específicamente este año, hay respuestas tipo: “Meli ni muy muy…Ni tan tan” “quiero tener al menos dos clientes por mes; pero si me dan mucha lata, prefiero uno” o el famoso “Meli cómo vaya viniendo, vamos viendo”.

Y claro, por supuesto que si hay mujeres que lo tienen claro. El tema es que hay otro grupo que está perdiendo impulso por lo ambiguas y contradictorias de sus metas.

Enfocan tu energía:

Enfocarse es la clave para una vida efectiva. Si distribuyes tu energía y la difundes en un montón de cosas no causarás ningún impacto. Pero si enfocas tu vida será poderoso y cambiarás el mundo guapa.

Enfocarnos nos brinda también la oportunidad de celebrar esas pequeñas victorias en el camino.

Retomando el ejemplo del sitio web, mientras iba escribiendo cada sección, celebraba y me daba como esa energía extra para continuar.

¿CÓMO SABER SI TUS METAS SERÁN EFECTIVAS EN TU ESTRATEGIA DE NEGOCIO?

¿Tienen una fecha establecida?

Una meta sin un determinado tiempo no es una meta. Es ilusión.

Asegúrate de que estableces un lapso para lograrlas y a conciencia, llegar a completarse con éxito.  De nada sirve resolver que bajarás veinte kilos en diez días cuando sabes perfectamente que en ese tiempo es prácticamente imposible.

Recuerda, estamos tratando de ganar una guerra contra nosotras mismas y la dichosa procrastinación.

Sin un marco de tiempo establecido damos chance a que entren otras cosas probablemente menos relevantes dejando todo el año pasar sin progreso.

¿Son realistas?

Si nos fijamos metas poco realistas, sólo nos estamos preparando para fracasar. Y acá entre tú y yo guapa: ¿quién necesita perder el tiempo y negocio?

Asegúrate de que todas las metas que te estás planteando son consistentes con el lugar que estás en tu vida ahora mismo.

Por ejemplo, si tu objetivo consiste en abrir tu negocio, lo que puede significar la necesidad de una gran cantidad de dinero y no la tienes todavía, tu meta pre establecida podría ser trabajar seis horas extras en tu trabajo durante los próximos tres para ir reuniendo el dinero.

A veces, cuando dudo que mi meta sea una meta realista, hago una lista de todos los pasos que se necesitaría para lograr esa meta. Si todas se pueden hacer dentro del año, se convierte en una de mis metas anuales, si no, entonces elijo uno de los pasos que he pensado para empezar.

 ¿Están dentro de tu control?

Una meta, por definición, es algo que podemos lograr.

Esto es lo que lo separa de un deseo. Podemos desear que ciertas situaciones cambien en nuestra familia, o que nuestro esposo sea más romántico, pero estas no son metas.

Debemos evitar hacer metas que requieren de otras personas a cambiar de opinión, o hacer algo fuera de lo común.

Una meta no puede ser que tu proveedor baje el precio de tu materia prima para que puedas ver mayores ganancias. (te lo juro que lo he visto).

A menos que hayas llegado a un acuerdo con esa persona para hacer algo juntos, recuerda que no puedes controlar a nadie. Por lo tanto, asegúrate de que tus metas son pautas que tienes el poder para llevar a cabo, incluso si el resto del mundo se queda tal y como es.

Recuerda: No tienes tiempo para hacerlo todo. Y aquí están las buenas noticias: No se espera que hagas todo.

“La clave para ser efectiva en la vida es hacer lo que más importa, y olvidar todo lo demás”.

Las metas te ayudan a mantener ese tipo de enfoque.

Si eres más de escuchar, te invito a escuchar el podcast en el que hablo de este tema.

No delegues al tiempo lo que te toca hacer a ti. En sí no termina arreglando nada, sólo da la falsa ilusión de que todo estará bien mientras estés ausente. ¡No le creas!

¿Cómo reflejan tus metas lo que realmente crees sobre ti? ¿A dónde quieres estar en 5-10 años? ¿Qué necesitas hacer antes de que termine mi vida?

Te invito a escuchar la edición número cuatro del podcast. Allí podrás escuchar las razones (bien valederas y realistas, por cierto) del por qué deberías tener metas.

Es una conversación íntima que de seguro te dejará con más respuestas que preguntas.

¿Qué quieres hacer antes de que termine tu vida? ¡A escuchar!

Un abrazo.

Meli.

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