EL COMIENZO

Entre engordar un par de kilos comiendo pie de limón, y chocolate hoy les ofrezco la más calurosa bienvenida a las mujeres y marcas femeninas que ahora me acompañan en este salto que estoy dando y no es precisamente el salto largo de las olimpiadas, aunque para mí lo parece.

Bienvenidas a mi sitio web.

Soy Melina Garrido, pero de cariño siempre me han dicho Meli.

Ayudo a marcas femeninas que quieren conseguir más clientes diferenciándose de su competencia a través de las palabras, aunque crean que escribir y vender no son su mayor habilidad.

Déjame ofrecerte un abrazo con olor a sandías. Es mi fruta preferida y de forma constante lo veras en mucho de mi contenido.

Espero compartir contigo al menos dos veces al mes, un artículo que estará en consonancia con mi podcast llamado “Sonríe al Escribir”. Un espacio en Ivoox sobre escritura persuasiva, comunicación de marca, emprendimiento y uno que otro tema que nos interese a nosotras las mujeres emprendedoras y dueñas de negocio.

Tengo que agradecer a muchas personas este proyecto que ahora se materializa.

Y aunque no quiero sonar a la típica miss cuando gana su corona en el concurso de sus sueños, es inevitable no agradecer a las personas, marcas y amigos quienes me apoyaron para que hoy, estemos abriendo el champagne.

¿Enumerarlos y mencionarles? No me atrevo. Me daría terror que, por algún olvido involuntario de mi cerebro que ya debe ser XXXL por tantas cajas y el cachureo que le meto, se me olvide alguna persona.

¿Cómo no agradecer a esa amiga quien desde joven te animaba y veía en ti, el potencial de un diamante en bruto? ¿A tus padres, esposo, familia?

Luego, están los compañeros de camino en este mundo emprendedor.

Esas personas con quienes compartes la alegría de tu primer cliente, los trastazos, llantos como María Magdalena. A mis seguidoras en redes sociales, clientas. En fin ¡Todo un viaje!

Este ha sido un año muy intenso. Soy venezolana viviendo en Chile. Específicamente en Valparaíso. Si, si… Esa misma…En la perla del pacífico y patrimonio de la humanidad.

Atravesé varios países con Toby (el perro) con mi cara de “Aquí estoy yo por si no me han visto”.

Y entre acomodarme, ajustarme a comer las empanadas de pino y asado, si me da la vida para escribir.

No te confundas guapa. Tampoco es que me la paso mirando al firmamento todo el día, pero espero hacerlo dos veces al mes de forma continuada.

Es que soy de hablar mucho. Bueno, sí está bien. Seré honesta: Hablo hasta por debajo de las pestañas. Y así como hablo, escribo.

¿Quieres conocerme de forma más personal? Ven que te lo cuento:

La infancia bien, gracias. La adolescencia más bien regular, la adultez un poco más loca, ¿Pero ¿quién no?

Tengo desde billeteras, aretes y hasta carteras inspiradas en las sandías. Sí; es el momento de pensar que lo mío es de cuidado. Pero ya verás que luego de un tiempo, pasas por la calle, ves una y te acuerdas de mí.

Aborrezco el café. En este punto puedo desde acá, verte poner cara de asombro y no entender por qué existo y respiro todavía.

Soy toda una chica planner. Tengo, normalmente, unas tres agendas de diferentes diseños y estilos, porque anoto hasta mi segundo nombre para no perder detalle de nada. Tengo una agendita pequeña al lado de mi cama por si me viene una idea a la mente ¡puff! Lo anoto de una vez. ¡Me encantan!

No hay dolor que no se cure ni tenga un remedio mejor que comerse un pie de limón.

De mi madre, heredé el gusto por la excelencia y hacer las cosas bien. En mis proyectos me preparo lo más que puedo; pero de mi padre heredé lo parlanchina, extrovertida y ese amor por los medios de comunicación. (Él fue cantante, compositor y locutor por más de tres décadas)

Soy mamá perruna de Toby. Un chihuahua mezclado con pincher que amo con locura y hasta el día de hoy duerme con mi esposo y conmigo en la cama. De hecho, atravesó tres países conmigo.

Les tengo pavor a los ratones. Siento que, si veo uno a los lejos, caeré en coma y moriré jajaja.

No veo nada de misterio o terror. Ni películas, ni libros. ¡Nada! Aunque soy muy arriesgada para casi todo en mi vida; soy demasiado temerosa en ese tema. Qué loco, ¿no?

Mudarme de país fue de las cosas más dolorosas por las que pasé.

Me ha dado un miedo que te mueres; pero me ha permitido crecer e ir más allá, sentirme acompañada, compartir empresa y hogar, asombrarme mucho más, comer pie de limón y volver a enamorarme de este proyecto y pensar que sí, que vale la pena.

Yo no acabo de adaptarme a esta vida “loca”, que cantaba la colombiana Shakira, pero lo intento. Y así van saliendo las cosas.

Y aunque llevo tres años con mi marca en Facebook, Instagram y Twitter, el sitio web nace hoy.

¿No crees qué de esto va emprender? de mejorar, atreverse a dejar lo viejo para hacer cosas nuevas. Ya necesitaban mis clientas un espacio online donde comprar a golpe de click.

Escribirla fue todo un parto. Noches enteras escribiendo, borrando, leyendo, y aprendiendo sobre la marcha muchas áreas que todavía faltan por pulir.

Así que si alguien sabe de un buen remedio que me quite la cara de zombie que se me ha quedado, se lo agradeceré en el alma. Eso sí, una zombie con estilacho. Es que ver el sitio web como una realidad, me pone automático cinco estrellas en los ojos.

Pueden apuntarse al newsletter dejando los datos aquí abajo. No se preocupen, no pienso volverlas locas con notificaciones.

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Simplemente, es la lista de invitadas a mi rinconcito que huele a sandías. Así, les mandaré mis artículos con los audios, les contaré uno que otro rollo como inmigrante, mujer emprendedora y las aventuras que vivo como la eterna novia de un chef.

Ah: También contenido sobre escritura persuasiva, copywriter algún secreto de los buenos y accederán a mis cursos, promociones y descuentos exclusivos por ser parte de mi comunidad en su bandeja de entrada.

Hoy sonrío más que nunca al escribir, te invito a que te pintes los labios con el color que más te guste (que eso siempre nos pone muy felices) y con bolígrafo en mano lo hagas conmigo.

Bienvenida Guapa. –

Meli.

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